Primeros pasos

Qué hacer con tu primer sueldo: la guía que me hubiera gustado tener

manos intercambiando dinero

Contexto

Si miras a tu alrededor, la mayoría de los jóvenes, cuando reciben su primer sueldo, se van a uno de dos extremos: o se lo gastan casi entero enseguida, o por el contrario, apenas lo tocan.

Déjame decirte que estar en un extremo o en otro es igual de peligroso, y déjame explicarte por qué.

Por qué son peligrosos ambos extremos

Extremo gastador

Si te posicionas en este lado, sientes mucha dopamina y mucho bienestar por comprarte "todo" lo que quieres, y con el paso del tiempo, saciar esa misma sensación te irá costando cada vez más caro. Además, a muchas cosas que acabas comprando no les llegas a dar el uso que les correspondería para que ese gasto sea "rentable". Y si además lo haces todos los meses, se convierte en un hábito, y siento decirte que cuesta mucho salir de ahí. Por eso mucha gente de 40 para arriba apenas tiene ahorros, y cualquier imprevisto les machaca el mes entero, si no es el año.

Extremo ahorrador supremo (el rata)

En este lado están esas personas que, aún teniendo bastante dinero porque no gastan nada, siempre viven al mínimo.

Siento decirte que, bajo mi opinión, a la larga sale incluso más caro que el anterior. Esto es porque al vivir al límite, aún teniendo un colchón, nunca aprenden a gastar, eso significa, cortarse ellos mismos las alas. ¿Por qué? Debido a que ven al dinero como poseedor del poder y no al portador de ese dinero, es decir, le tienen mucho respeto que la ambición acaba desapareciendo, ya que cualquier oportunidad que requiera una inversión, no la van a aprovechar porque el riesgo que eso conlleva, les pesa mucho y prefieren nunca dar el paso.

¿Qué deberías hacer?

Voy a ser directo contigo: siendo tu primer sueldo, aprende a gastarlo y a perderlo — pero solo si tu situación te lo permite, es decir, si a tu familia le viene bien una ayuda, ayúdales primero.

Te digo esto porque después del primero vendrá el segundo, y si el segundo viene cargado de experiencias, mucho mejor. Te pongo un ejemplo para que lo tengas aún más claro:

Acabas de cobrar y puedes hacer muuuchas cosas que antes no podías, y aún más si vives con tus padres. Pues bien, invierte algo de dinero — ya sea en alguna empresa que te guste, un ETF, cripto, etc. — y fíjate en cómo fluctúa ese dinero y cuál es tu reacción. Gracias a esto, te irás conociendo y sabrás en qué seguir invirtiendo el resto de meses. Eso sí, si quieres continuar, yo que tú me empezaría a informar un poco más, en vez de ir al tuntún. Pero para empezar, es un paso que la gran mayoría nunca llega a dar.

⚠️ Si esa primera exploración incluye criptomonedas: la inversión en criptoactivos no está regulada, puede no ser adecuada para inversores minoristas y se puede perder la totalidad del importe invertido. Es alta volatilidad — infórmate bien antes de meter más que una cantidad simbólica.

Otra cosa que haría sería ahorrar un 20-30% de lo que acabas de cobrar, y lo demás, gastártelo. Aprende a disfrutar sin miedo, porque vas a querer aspirar a eso, y empezarás a tener un objetivo: querrás seguir invirtiendo, ahorrando y gastando. Y cuando te independices, todo esto se va a complicar mucho, y para entonces tú ya no serás el mismo.

Para cerrar

Decía antes que ojalá tu segundo sueldo venga cargado de experiencias. Pues aquí está el problema con casi todas las apps de finanzas que existen: te ayudan a controlar el número, pero se olvidan de la experiencia. Al final del mes tienes una tabla de categorías y ya está — ni rastro de qué fue realmente ese dinero para ti.

Inveroos no nace para que apuntes gastos a mano ni para mirar una hoja de cálculo con cara de aburrimiento — el sistema categoriza, avisa y organiza prácticamente solo. Pero lo que de verdad hace distinto es esto: cada mes, la app te devuelve un recap con las fotos de lo que has vivido junto a los datos de lo que ha pasado con tu dinero — el concierto, el viaje, la cena que no te esperabas — todo junto, para que veas que ese dinero no "desapareció", se convirtió en algo. Así puedes seguir experimentando —gastando, ahorrando, invirtiendo un poco— sin perder ni el control ni la memoria de por qué lo hiciste.

Disfruta de tu dinero mientras construyes tu futuro.

Prueba INVEROOS gratisNewsletter gratuita